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miércoles, 2 de septiembre de 2015
martes, 1 de septiembre de 2015
martes, 13 de enero de 2015
PET FDG en el diagnóstico de la demencia
Por. Virginia Palacios Expósito
Un artículo publicado en el último número del American Journal of Rontgenology revisa el papel del PET cerebral con fluorodesoxiglucosa (PET - FDG) en el diagnóstico de la Enfermedad de Alzheimer, la demencia frontotemporal, la demencia por Cuerpos de Lewy y de la demencia vascular.
Un artículo publicado en el último número del American Journal of Rontgenology revisa el papel del PET cerebral con fluorodesoxiglucosa (PET - FDG) en el diagnóstico de la Enfermedad de Alzheimer, la demencia frontotemporal, la demencia por Cuerpos de Lewy y de la demencia vascular.
La
fluorodesoxiglucosa (FDG) es un análogo de la glucosa que se incorpora
principalmente por aquellas células con elevadas tasas de consumo de glucosa
como el cerebro, el riñón y las células cancerígenas donde la fosforilación de
la misma impide que sea liberada al medio, siendo utilizado el diagnóstico por
PET - FDG para hacer una valoración del metabolismo de la glucosa en el corazón,
los pulmones y el cerebro, como en este último caso.
De
acuerdo con las conclusiones de los investigadores el examen permite distinguir
los patrones especiales de metabolismo de las variedades de demencia referidas
y ayuda a los clínicos a hacer un diagnóstico más temprano con una precisión
razonable para el manejo apropiado y la definición del pronóstico.
domingo, 11 de enero de 2015
Un nuevo instrumento para tamizaje de demencia en atención primaria
La
detección de cualquier déficit cognitivo debe ser un objetivo en la consulta de
atención primaria de una persona mayor, sin embargo, el uso de los instrumentos
disponible en la actualidad da lugar a un número elevado de falsos positivos, con
los costos personales y económicos asociados.
Un
artículo publicado en la edición de diciembre de la revista Alzheimer & Dementia presenta los resultados de un
proyecto de investigación orientado a desarrollar y validar una herramienta
breve de tamizaje para demencia (Dementia Screening Indicator), a partir de los
datos de cuatro grandes estudios realizados en personas mayores (the
Cardiovascular Health Study [CHS]; the Framingham Heart Study [FHS]; the Health
and Retirement Study [HRS]; the Sacramento Area Latino Study on Aging [SALSA]).
El instrumento final incluyó la edad (un
punto por año entre 65 y 79 años), el nivel educativo < 12 años (9 puntos),
antecedente de apoplejía (6 puntos), diabetes mellitus (3 puntos), IMC < 18.5
(8 puntos), la necesidad de asistencia económica o medicación (10 puntos) y la
presencia de síntomas de depresión (6 puntos).
La precisión del instrumento fue buena en las
diferentes cohortes (Harrell's C statistic: CHS, 0.68; FHS, 0.77; HRS, 0.76;
SALSA, 0.78), lo que permite concluir que el instrumento puede ser utilizado
como herramienta de tamizaje de trastornos cognitivos en atención primaria.
Referencia
Barnes DE, Beiser AS, Lee
A, Langa KM, Koyama A, Preis SR, Neuhaus J, McCammon RJ, Yaffe K, Seshadri S,
Haan MN, Wein DR. Development and validation
of a brief dementia screening indicator for primary care. Alzheimer & Dementia. 2014; 10 (6): 656 - 665.
sábado, 10 de enero de 2015
Marcadores genéticos e Imagenológicos en EA
Aunque
se han identificado muchos marcadores genéticos asociados con la
enfermedad de Alzheimer (AD), no se sabe mucho acerca de su asociación con
los cambios estructurales que ocurren cuando la enfermedad progresa.
Un
estudio publicado hace pocos meses por la Engineering in Medicine and Biology Society, expone los
resultados de un estudio orientado a indagar por la etiología genética de la
neurodegeneración en AD mediante la asociación de marcadores genéticos con
perfiles de atrofia obtenidos por neuroimagen en una cohorte de pacientes con enfermedad
de Alzheimer.
Se
identificaron 53 asociaciones significativas entre polimorfismos genéticos y
patrones de neuroimagen, lo que proporciona información importante sobre
predictores genéticos de los tipos específicos de la neurodegeneración que
podrían ser utilizados para mejorar la eficacia de las estrategias de tratamiento
para la enfermedad y permitir el desarrollo de los planes de
tratamiento personalizados basados en el perfil genético único
de cada paciente.
Referencia
Printy BP, Verma N, Cowperthwaite MC, Markey MK. Effects of genetic variation on the dynamics of neurodegeneration in Alzheimer's
disease. Documento
electrónico disponible en: Conf Proc IEEE Eng Med Biol Soc. 2014 Aug;2014:2464-7.
doi: 10.1109/EMBC.2014.6944121.
viernes, 9 de enero de 2015
Potenciales evocados visuales en el diagnóstico de Déficit Cognitivo Leve
El
déficit cognitivo leve amnésico (MCIa) ha sido definido por algunos como un
estado temprano de la demencia de Alzheimer, La latencia de P2, un componente
electroencefalográfico de los potenciales evocados visuales, es
significativamente más prolongado en pacientes con enfermedad de Alzheimer y
MCIa en comparación con los controles.
Un
artículo publicado en el último número del International Journal of Geriatric
Psychiatry presenta los resultados de un estudio realizado con el propósito de
examinar la precisión diagnóstica de los potenciales evocados visuales para
distinguir entre pacientes con MCIa y controles normales.
De
acuerdo con los resultados obtenidos, los patrones exhibidos por los pacientes
con MCIa demuestran el compromiso de la función colinérgica lo que se ve
reflejado en déficit del procesamiento visual, lo que soporta la teoría que el
MCIa es un estado intermedio entre el envejecimiento cognitivo normal y la
neuropatología característica de la enfermedad de Alzheimer.
La
medición de P2 en los potenciales evocados visuales en condiciones de doble
estimulación puede proporcionar información útil acerca del estado de salud del
sistema colinérgico y contribuir al diagnóstico de MCIa.
Fuente
Fix S.T,
Arruda J.E, Andrasik F, Beach J, Groom K. Using visual evoked potentials for the early detection of amnestic mild
cognitive impairment: a pilot investigation. International Journal of Geriatric
Psychiatry. 2015; 30 (1): 72 – 79.
martes, 28 de enero de 2014
Pruebas para evaluar la atención
La importancia de evaluar la atención en pacientes con trastornos de memoria (Problemas de memoria relacionados con la edad, deterioro cognitivo leve, demencias), está relacionada con el hecho que muchos de los supuestos "problemas de memoria" están relacionados con deficiencias en la atención más que con alteraciones de la fijación y/o la evocación.
La valoración de la atención constituye un elemento clave
en el abordaje neuropsicológico de los pacientes con DCL, dada la connotación
de esta función cognitiva como potenciadora del proceso de focalización de la
consciencia y refuerzo del procesamiento de información a partir de los
estímulos externos que impactan la memoria sensorial (Hardy, Jackson).
La evaluación del span atencional audio verbal (capacidad
mínima del paciente de manejar información oral) puede llevarse a cabo mediante
la aplicación del subtest de dígitos en orden directo e inverso de la escala de
inteligencia revisada Weschler para adultos (1976) y la del span visoespacial a
través de los cubos de Corsi (Lezak, 1995).
Otras pruebas complementarias, utilizadas para evaluar
atención sostenida, selectiva y alternante, son el Trail Making Test A y B (Spreen y Strauss,
1991) y el Test Breve de Atención (Schretlen, Bobholz y Brandt, 1996).
miércoles, 22 de enero de 2014
La gravedad de la EA: Escala GDS
Definir la etapa en que se encuentra un paciente con demencia ayuda
a determinar el tratamiento más y a
definir las medidas que se requieren para el cuidado del mismo. Uno de los instrumentos más utilizados para valorar la
progresión de la enfermedad es la Escala Global de Deterioro (GDS), también
conocida como Escala de Reisberg, que divide el proceso de la enfermedad en
siete etapas, basadas en la magnitud del deterioro cognitivo del paciente.
Los niveles de la escala
son:
GDS 1
No hay pérdida de memoria ni otros síntomas de deterioro
cognitivo.
GDS 2
Declive cognitivo muy leve, pueden presentarse los olvidos “normales”
asociados al envejecimiento, los familiares y el médico no evidencian
alteración.
GDS 3
Declive cognitivo leve, disminución de la memoria de trabajo,
olvido temporal de palabras, olvidos cotidianos, se presenta unos siete años
antes de la aparición de manifestaciones francas de demencia.
GDS 4
Dificultades de concentración, disminución de la habilidad de recordar
eventos recientes, dificultad para manejar las finanzas, viajar solo a lugares
nuevos, problemas para realizar con precisión las tareas complejas. El paciente
evita reconocer los síntomas, suele
aislarse de los amigos y de la familia para evitar interacciones sociales
difíciles. Los familiares refieren preocupación por las El médico puede notar
problemas cognitivos claros durante la evaluación y la entrevista con el
paciente.
GDS 5
Declive cognitivo moderado con deficiencias
serias de memoria, necesidad de ayuda para completar las actividades diarias
(vestirse, bañarse, preparar la comida). La pérdida de la memoria se hace más
notoria, pudiendo generar desorientación temporal y espacial.
GDS 6
Olvido de los nombres de los miembros de la familia, escaso recuerdo
de los eventos recientes, en muchos casos, el recuerdo se limita a algunos
detalles de la infancia, dificultad de manipular los números, aparición
frecuente de incontinencia, cambios de personalidad y alteraciones
psiquiátricas, incluyendo delirios, conductas obsesivas, ansiedad y agitación,
entre otros.
GDS
7
Demencia
avanzada, pérdida de la capacidad de comunicación, pérdida de habilidades
psicomotoras, necesidad de ayuda para el desarrollo de las actividades básicas
de la vida cotidiana (utilizar el baño, vestirse, desplazarse, tomar los
alimentos).
martes, 7 de enero de 2014
Enfoque diagnóstico
Juan Carlos Morales Ruiz MD
Un diagnóstico preciso de la demencia debe permitir la detección de trastornos cognitivos potencialmente tratables que contribuyen a las alteraciones cognitivas, como hipotiroidismo, deficiencia de vitamina B 12, estatus epiléptico no convulsivo, sífilis terciaria, hidrocefalia de presión normal, hematoma subdural crónico, tumores benignos del sistema nervioso central y meningitis, entre otros.
De acuerdo con algunos autores, es importante mejorar la precisión del
diagnóstico en los servicios de atención primaria ya que el médico general y/o el
médico familiar suelen ser la puerta de entrada al sistema de salud. En la
actualidad, el diagnóstico definitivo de la EA solamente puede configurarse en
el período post mortem, sin embargo, recientemente se han presentado a la
comunidad científica nuevas técnicas de
imágenes diagnósticas que podrían transformar el proceso diagnóstico de la
enfermedad.
Desde el punto de vista clínico, únicamente se puede hacer el
diagnóstico de posible EA, a través de una historia clínica detallada -
preferiblemente tomada a partir del paciente y un familiar o cuidador - en la
que se evalúe la situación cognitiva funcional, ocupacional y social, mediante
los instrumentos adecuados.
La aplicación de los criterios NINCDS - ADRA (National Institute of
Neurological and Communicate Disorders and Stroke y Alzheimer's Disease and
Related Disorders) tiene una sensibilidad y especificidad mayor de 80% para
distinguir pacientes con EA frente a pacientes normales y de 23% a 88% para el
diagnóstico diferencial con otras demencias.
La evidencia disponible indica que la tomografía computarizada (TAC) y
la resonancia nuclear magnética (RNM) pueden ser útiles para detectar lesiones
causales (tumores, hematomas subdurales, hidrocefalia) y/o que contribuyan a
los síndromes demenciales (enfermedad cerebrovascular).
La identificación de biomarcadores de demencia, incluyendo isoformas de
los péptidos AB y de los epítopes de fosforilación de la proteína tau, en
líquido cefalorraquído, son útiles para diferenciar la EA de otras demencias
(sensibilidad 83% y especificidad 72%).
La introducción de nuevas técnicas cuantitativas, como imagenología
volumétrica del cerebro, mapeo tridimensional del hipocampo y medición del
adelgazamiento cortical, son técnicas promisorias que están siendo evaluadas
actualmente en estudios multicéntricos conducidos por el ADNI (Alzheimer's
Disease Neuroimaging Iniciative).
La RNM ha sido utilizada exitosamente para identificar diferencias entre
la atrofia del lóbulo temporal medio propia de la EA y la de individuos
normales de la misma edad. El uso del SPECT con Tecnecio 99m -HMPAO es una
técnica eficaz para distinguir entre EA y demencia frontotemporal. En esa misma
línea, la visualización de sistemas de neurotransmisores específicos mediante
SPECT ha demostrado ser útil para diferenciar EA de la demencia por cuerpos de
Lewy y de la demencia asociada a la enfermedad de Parkinson.
La tomografía con emisión de positrones (PET) con fluorodeoxiglucosa mide el metabolismo de la glucosa puede ayudar a diferenciar con precisión entre EA, otras demencias y controles normales, estando aprobado actualmente en USA para el diagnóstico de EA en fases tempranas de la enfermedad, siendo descrita una reducción del metabolismo de la glucosa en la región témporo parietal bilateral y en la corteza de la región posterior del cíngulo como criterio diagnóstico de EA. La PET con ligandos AB pueden ser utilizados para visualizar el amiloide B in vivo, habiéndose demostrado una buena correlación con los niveles de AB en LCR y la presencia de las fibras AB.
A partir de lo esbozado hasta aquí, Jack y colaboradores han planteado
que las alteraciones en los biomarcadores asociados con AB ocurren antes del
desarrollo de los signos clínicos de demencia y en los estadios tempranos de
EA, con cambios subsecuentes en los biomarcadores con patología tau y
neurodegeneración. Esta hipótesis está soportada en hallazgos de un estudio
longitudinal reciente que sugiere que la disminución.
Referencias
1. Reichman W, Cummings J. Dementia. Neuropsychiatric disorders in geriatric practice. Duthie: Practice of Geriatrics, 4th ed. Saunders. 2007. Chapter 25. P: 320 - 334.
2. Ballard C, Gauthier S, Corbett A, Aarsland D, Jones E. Alzheimer´s Disease. The Lancet. 2011. 377: 1019 – 1152.
3. Mattheus B. Alzheimer´s Dementia. Documento electrónico disponible en la página:
http://bestpractice.bmj.com/best-practice/monograph/317/basics/definition.html
Última actualización: octubre 2013.
http://bestpractice.bmj.com/best-practice/monograph/317/basics/definition.html
Última actualización: octubre 2013.
4. Kelley R, Minagar A. Memory complaints and Dementia. Med Clin N Am 2009; 93: 389 – 406en las necropsias de estos pacientes.
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