Buscar

Mostrando entradas con la etiqueta Nutrición y Enfermedad de Alzheimer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nutrición y Enfermedad de Alzheimer. Mostrar todas las entradas

martes, 13 de enero de 2015

Tratamiento metabólico de la EA: Una apuesta por el futuro


Un artículo publicado en la última edición de la revista Journal of Health and Aging da cuenta de los cambios metabólicos que se presentan en el cerebro como consecuencia de la aparición de la enfermedad de Alzheimer en un modelo de estrés oxidativo desencadenado por diversos factores, incluyendo la toxicidad del aluminio y el efecto que tiene sobre los astrocitos.

También se presentan los mecanismos que median la reversión de estas perturbaciones por metabolitos naturales como el piruvato, el cetoglutarato, el aceto acetato y la L - Carnitina provee interesantes claves para el desarrollo futuro de una terapia efectiva contra la EA.

viernes, 9 de enero de 2015

¡Frutas y verduras contra la Demencia!


La evidencia científica actual confirma que una dieta rica en frutas y verduras protegen contra una serie de patologías crónicas, incluyendo la enfermedad cardiovascular, la diabetes mellitus II y varios tipos de cánceres.

Adicional a lo anterior, una revisión reciente de la literatura publicada en la revista Nutrition Reviews determinó que el consumo considerable de verduras y frutas se asocian con un menor riesgo de demencia y tasas más lentas de deterioro cognitivo, encontrándose evidencia que el aumento del consumo habitual durante la vida puede proteger contra o reducir la aparición de envejecimiento cognitivo y disminuir la incidencia de demencia. 

Según los autores, las frutas y las verduras contienen altas cantidades de antioxidantes, vitamina C,  y además regulan los niveles de homocisteína, de las vitaminas del complejo B y  de la vitamina A, elementos muy importantes para la plasticidad sináptica.

Fuente

Lamport D.J, Saunders C, Butler L.T, Spencer J.P. Fruits, vegetables, 100% juices, and cognitive function. Nutrition Reviews. 2014; 72 (12): 774 – 789.

viernes, 2 de enero de 2015

Vitamina D y Cognición en adultos mayores


La deficiencia de vitamina D, una condición carencial relativamente frecuente entre los adulto mayores de 65 años, se ha visto asociada con cambios estructurales del sistema nervioso central y demencia.

En la última edición del Journal of Internal Medicine se publicaron las conclusiones de una reunión de expertos acerca de las recomendaciones de esta vitamina en adultos mayores y su relación con la demencia.

Entre los puntos que vale la pena mencionar se planteó que la hipovitaminosis D puede contribuir a la aparición de declive cognitivo y alterar el curso de algunas demencias, incluida la EA, como consecuencia de las comorbilidades derivadas de la insuficiencia de dicho elemento en el organismo, sin embargo, no puede ser considerada a la fecha como un marcador diagnóstico o pronóstico dada la baja significación estadística de la evidencia disponible.

Fuente:

Journal of Internal Medicine. 2015; 277 (1): 45 - 57

viernes, 18 de abril de 2014

El brócoli ayuda a disminuir los AGE


La buena noticia es que se viene trabajando en la identificación de los mecanismos inhibitorios de este fenómeno y en  el desarrollo de agentes farmacológicos capaces de “secuestrar” las moléculas AGE y/o de bloquear la interacción con los receptores a los que se fijan, disminuyendo los efectos proinflamatorios que desencadenan, incluyendo aminoguanidina y tenilsetam.

Otra opción para controlar el efecto deletéreo de los AGE sería impulsar la actividad del sistema anti AGE natural del cuerpo, lo que podría lograrse aumentando los niveles de glutatión, un importante cofactor para controlar la actividad antioxidante.  Este fenómeno ha sido demostrado en diferentes estudios en los que se ha observado que los niveles de glutatión se reducen en áreas del cerebro afectadas de Alzheimer temprano.

De acuerdo con  Münch, un importante investigador del tema, uno de los compuestos más potentes  para impulsar la producción de glutatión es el sulforafano , sustancia que se encuentra en los llamados verduras crucíferas como la coliflor, el repollo, la col rizada, y sobre todo, el brócoli.

jueves, 17 de abril de 2014

Los productos AGE y la Enfermedad de Alzheimer


Una publicación reciente relaciona el consumo de alimentos cocidos a altas temperaturas (papas fritas, parrilladas, productos horneados), los cuales tienen altos contenidos de “glicotoxinas”, con la enfermedad de Alzheimer y otras patologías crónicas como la diabetes mellitus y la hipertensión arterial.

Hay que recordar que las glicotoxinas, también conocidas como productos AGE (productos finales de la glicosilación), también se producen en el organismo como resultado de un proceso metabólico denominado glicación,  que consiste en la fijación de un azúcar a lípidos y/o proteínas, alterando su función normal y generando grandes dificultades para su eliminación posterior, fenómenos que se han asociado de tiempo atrás a dietas hipercalóricas y al proceso de envejecimiento.


De esta forma, la glicación y los productos AGE pueden inducir daños en el tejido cerebral, no sólo por las agresiones a los vasos sanguíneos y el aumento subsecuente de la presión arterial o por la mayor predisposición a desarrollar diabetes mellitus tipo 2, sino por la formación de agregados de proteínas, como beta amiloide y tau, responsables de algunos de los cambios característicos de la enfermedad de Alzheimer.

Artículo disponible en:

lunes, 13 de enero de 2014

Rol de la dieta en la Enfermedad de Alzheimer: Revisión Sistemática



Una revisión sistemática publicada en el último número del Journal of American Medical Directors Association acerca del rol de los nutrientes como moduladores de la Enfermedad de Alzheimer (EA), explora y analiza los resultados de 56 artículos relacionados con el tema, 35 de los cuales corresponden a estudios epidemiológicos y 21 a ensayos de intervención.

De acuerdo con los resultados obtenidos, las personas que ingieren una dieta mediterránea parecen ser menos propensas a la EA, así como quienes consumen dosis elevadas de antioxidantes. En esa misma línea, la administración de fórmulas que combinan diferentes vitaminas y oligoelementos, parecen tener un pequeño efecto positivo en la cognición.

Los suplementos de vitamina B no muestran efectos benéficos en la cognición, excepto en los países en que no se enriquece el pan mediante la adición de ácido fólico, así mismo, el uso de ácidos grasos Omega 3 no muestra un efecto positivo en pacientes con demencia.

Referencia

Shah R. The role of nutrition and diet in Alzheimer Disease: A Systematic Review. JAMDA. 2013 (14): 398 – 402.